Clásicas – ¿Es ético limitar la capacidad de elección de los alumnos?

¿Te comprarías un pantalón sin probártelo? ¿Dirías que te gusta una canción sin escucharla? ¿Por qué no eliges Griego?

Hoy voy a hablar por experiencia propia sobre un tema de total actualidad, como puede leerse en esta noticia publicada en el diario La Vanguardia. Esta entrada está, como puede suponerse, directamente relacionada con la anterior. ¿Se debe limitar la capacidad de elección de asignaturas por parte de los alumnos? ¿Es ético y moral? Yo creo que no.

Comienzo de curso 2018-2019, 17 de septiembre. Entro en una clase de Latín de 1º de Bachillerato: comienzo a explicar cuál va a ser la estructura del curso y las normas básicas de comportamiento que espero de los alumnos. Les paso una ficha del alumno para que me la rellenen y, cuando terminan, les pido que me digan si tienen alguna duda. La primera pregunta de un alumno: «¿Por qué no podemos dar Griego?» Les explico que es una cuestión administrativa, de cupo de profesores de todo el centro, pero siguen insistiendo. El grupo es de 16 alumnos (falta una alumna que, hasta hoy, todavía no ha aparecido por clase). Miro la hoja de matriculación y les pido que levanten la mano los que hayan escogido Griego: lo hacen 10. Como Griego compite con Literatura Universal, miro la matrícula en Literatura Universal y me encuentro conque hay 21 alumnos (incluyendo a la alumna que no ha asistido nunca, es decir, 20). Según ellos, les han dicho que no iba a haber Griego este año y que, por eso, tendrán que asistir a Literatura Universal, una asignatura que no han escogido. Les digo que pueden reclamar ante la Dirección del centro para ver si puede impartirse la asignatura.

Soy Licenciado en Filología Clásica desde 1988 y Doctor en Filosofía y Letras (Sección Filología Clásica) desde 1992; este curso cumplo 30 años como profesor (por oposición, primero, Agregado de Bachillerato y, después, Profesor de Enseñanza Secundaria) de Latín, Griego y Cultura Clásica y pienso a qué hemos llegado. Pienso en la Educación (con mayúsculas), en aquellos años en los que lo importante, el centro de todo, era el alumno y sus expectativas futuras, en aquellos años en los que la Dirección de los centros era un representante del Claustro de profesores ante la Administración, y no como ahora que es un representante de la Administración ante el Claustro. Por eso hay que decirlo alto y claro: limitar la capacidad de elección del alumno lo que hace es recortar sus posibilidades de estudios en el futuro. Me veo a mí mismo con 16 años, en el instituto donde estudié, y pienso qué habría ocurrido si cuando fui a matricularme de Latín y de Griego me hubiesen dicho que esas asignaturas no se iban a impartir y que debía elegir otras. Quizá, si no hubiera encontrado a nadie que me aconsejara, no sería hoy quien soy y todo ello por una limitación absurda y sin sentido.

Y, lo que es todavía peor, esto supone una visión mercantilista de la Educación: lo que no es rentable, no se da; no importa que quieras estudiar en el futuro una carrera para la que sería aconsejable esa asignatura. Además, considerar a los alumnos sólo un número ataca directamente a la opción de Humanidades que ha sido, es y será siempre minoritaria, y eliminar a las minorías no es una buena forma de fomentar la educación y supone una discriminación hacia dichos alumnos: da igual que sean 10 alumnos a que sea solo 1; aquí el número es lo de menos. Y para aquel que piense que estoy mostrando un interés personal en el asunto le diré que siempre he intentado defender la libertad de elección de los alumnos y sus propios intereses, porque en mis preferencias en los horarios he buscado siempre el interés de los alumnos y no el mío personal.

Mi consejo para todos los alumnos que se encuentren en esta situación está muy claro: reclamar ante la Dirección del centro y ante la Delegación de Educación su derecho a matricularse en la asignatura que han elegido y, en último término, si el centro en el que se matricularon y la Administración educativa no les ofrecen esa opción, solicitar el traslado de centro a otro que les permita estudiar lo que quieren. Eso supondría para mí, este curso, perder a 10 alumnos en la asignatura de Latín, pero, para ellos, estudiar lo que han elegido: y eso es lo primero.

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Actualización (25 de septiembre): Finalmente habrá Griego I en el IES Sierra Bermeja de Málaga este curso 2018-2019: así los alumnos podrán estudiar la asignatura que escogieron en la matrícula.

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Clásicas – ¿Qué hacer si no te dejan elegir una asignatura y te obligan a matricularte en otra?

El comienzo de curso está siendo, cuando menos, agitado. Ha ayudado mucho a ello la manifestación convocada por la Plataforma Escuela con Clásicos el pasado 8 de septiembre ante el Ministerio de Educación. Muchos profesores de Latín y de Griego en toda España están defendiendo sus asignaturas y, sobre todo, el derecho de los alumnos a decidir en qué quieren matricularse. Y fundamentalmente hay problemas con la matriculación en Griego, que es una asignatura troncal de opción.

Pero muchas veces los alumnos no saben cómo reclamar este derecho y, para eso, los profesores deben ayudarles. El procedimiento es bastante simple: sólo se trata de presentar un escrito a la Dirección del centro donde estudian exigiendo que se cumpla su derecho a escoger una determinada asignatura y otro escrito a la Delegación de Educación correspondiente. Para facilitar esta tarea he redactado unos modelos en formato Microsoft Word que pueden descargarse en los siguientes enlaces y rellenarse con los datos personales de padre, madre o tutor y del alumno o alumna, firmarse e imprimir dos copias para que en el Registro del centro y de la Delegación de Educación sellen cada una de ellas como comprobante de su reclamación.

Y ahora sólo queda esperar las respuestas. Estamos aquí para ayudar.

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Asignaturas (o materias) afines

Voy a intentar explicar un poco este asunto porque creo que no está suficientemente claro y muchos profesores no tienen ni idea de cómo está regulado este asunto en la normativa. Pero, primero, me gustaría hacer algunas consideraciones generales sobre la sociedad en que vivimos y sobre la importancia que ésta le da a la Educación.

Cuando una persona aprueba unas oposiciones (de magisterio, de enseñanza secundaria, de medicina, de la judicatura o  la abogacía), debe enfrentarse a un temario concreto que debería ser capaz de explicar al máximo nivel. Una vez aprobadas las oposiciones, debe asignársele un puesto en la Administración: de maestro, de profesor, de médico (o especialista), de juez, fiscal, etc. Pues bien, sólo en la Educación podemos encontrar a personas que han aprobado unas oposiciones de una materia concreta enseñando otras asignaturas. Así, yo he visto a profesores de Dibujo enseñando Biología, o a profesores de Educación Física dando clases de Matemáticas. Esto es lo que se llaman asignaturas (o materias) afines.

Imaginemos ahora que esto mismo ocurriese en la Medicina o en el Derecho: a nadie le gustaría que le operara de corazón su médico de cabecera o que su traumatólogo le operara de cataratas. Y vayamos un poco más allá: supongamos que una persona aprueba las oposiciones a juez, pero, como no hay plazas disponibles y puesto que ha estudiado Derecho, la Administración decide asignarle un puesto de abogado de oficio en un tribunal. ¿Tiene esto alguna lógica? ¿Le da la sociedad la misma importancia a la Medicina o al Derecho que a la Educación?

En el caso de las asignaturas afines se produce una situación absolutamente anómala. La normativa más actual pasa de puntillas sobre las llamadas afines, y en muchas de las normas en vigor se hace referencia a un posterior desarrollo legislativo, que no se ha llegado a publicar, ni por parte del gobierno central, ni tampoco de los gobiernos autonómicos. Por poner un ejemplo, en Andalucía se sigue aplicando el Artículo 39 de la Ley 9/1996, de 26 de diciembre, por la que se aprueban Medidas Fiscales en materia de Hacienda Pública, Contratación Administrativa, Patrimonio, Función Pública y Asistencia Jurídica a Entidades de Derecho Público (BOJA nº 151, 31 de diciembre de 1996), que es muy anterior a las normativas recientes. El Real Decreto 665/2015, de 17 de julio, por el que se desarrollan determinadas disposiciones relativas al ejercicio de la docencia en la Educación Secundaria Obligatoria, el Bachillerato, la Formación Profesional y las enseñanzas de régimen especial, a la formación inicial del profesorado y a las especialidades de los cuerpos docentes de Enseñanza Secundaria (BOE nº 171, 18 de julio de 2015) (Artículo 3, Apartado 3. y Anexos III y IV) es muy restrictivo, pero no deroga explícitamente las disposiciones anteriores.

Las siguientes definiciones son una interpretación lógica de la legislación en Andalucía, todavía no derogada explícitamente:

  • Materias afines: El Artículo 39 de la Ley 9/1996 determina cuáles son la materias afines de cada docente. Se denominan materias afines aquéllas en las que el docente está facultado para impartir por titulación, y puede verse obligado a impartirlas para no perder parte de sus retribuciones. Son las materias que se encuentran incluidas dentro del plan de estudios de la titulación o titulaciones académicas que posea del mismo nivel exigido para el ingreso al cuerpo de profesores al que pertenece. Es decir, en el certificado de Estudios.

Artículo 39. Régimen del profesorado incluido en alguno de los cuerpos docentes definidos en la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo que no disponga de horario completo

El profesorado incluido en alguno de los cuerpos docentes definidos en la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo, que presten sus servicios en el ámbito de gestión de la Comunidad Autónoma de Andalucía y que no disponga de horario completo para impartir áreas, materias o módulos de su especialidad, podrá optar entre:

a) Completar su horario en su centro de destino, impartiendo otras materias para la que esté facultado por titulación. A estos efectos, se entenderá que está facultado para impartir otras materias cuando, dentro de los planes de estudio conducentes a la obtención de las titulaciones académicas que posean, del mismo nivel que el necesario para el ingreso en el cuerpo de profesores al que pertenece, haya cursado dichas materias.

b) Completar su horario, en la misma especialidad, en otro centro de la localidad.

De no efectuar ninguna de las opciones en los apartados a y b anteriores, el profesorado afectado experimentará una reducción de sus retribuciones básicas y complementarías proporcional al de la Jornada Lectiva docente no realizada.

  • Materias no afines: El resto de materias se consideran no afines y son aquéllas que el docente no tiene obligación legal de impartir sin ningún tipo de sanción económica por parte de la Administración. Hay quienes interpretan que el docente puede asumir impartirlas de manera voluntaria y en tal caso no se tendría en cuenta el eventual perjuicio que pudiera sufrir la calidad de la Enseñanza. En algunas comunidades, como es el caso de Galicia, se va incluso más allá, como puede observarse en esta noticia, titulada «Yo puedo dar clase de Griego y nadie mira si sé griego o no lo sé», del diario La Voz de Galicia y de fecha 20 de agosto de 2018.

Sin embargo, según el Real Decreto 1834/2008, de 8 de noviembre, por el que se definen las condiciones de formación para el ejercicio de la docencia en la educación secundaria obligatoria, el bachillerato, la formación profesional y las enseñanzas de régimen especial y se establecen las especialidades de los cuerpos docentes de enseñanza secundaria (BOE nº 287, 28 de noviembre de 2008), quedan recogidas las materias afines a cada especialidad docente en su Anexo III (Asignación de materias de la Educación Secundaria Obligatoria a las especialidades docentes de los cuerpos de catedráticos de enseñanza secundaria y de profesores de enseñanza secundaria) y en su Anexo IV (Asignación de materias del Bachillerato a las especialidades docentes de los cuerpos de catedráticos de enseñanza secundaria y de profesores de enseñanza secundaria).

Por tanto, sobre la pretendida «obligación» de impartir asignaturas afines creo necesario hacer las siguientes afirmaciones:

  1. En primer lugar, es fácil comprobar la inexistencia de una norma con rango de ley que imponga la obligación de impartir asignaturas afines a los Profesores de Enseñanza Secundaria. Esta obligación no está amparada por una norma legal de rango suficiente, por lo que exigirla sin cobertura legal no es conforme a derecho.
  2. La Sala 5.ª del Tribunal Supremo, en sentencia de 20 de febrero de 1959, expone que “… la extensión de sus actividades docentes a materias científicas distintas a las propias de su profesorado, extensión inadmisible, ya que no existe precepto legal alguno que la autorice, y, por el contrario, se opone a la naturaleza del cargo que desempeñan estos funcionarios, cuya adscripción concreta, a la enseñanza de una determinada disciplina se presupone en toda la legislación relacionada con los Institutos de Enseñanza Media…”.
  3. Los cuestionarios de oposiciones están confeccionados con referencia estricta a la materia cientifica objeto de la respectiva asignatura. Queda fuera de toda duda que los Tribunales son por asignaturas, que sus componentes son del profesorado de la respectiva asignatura y el procedimiento selectivo está estructurado sobre la base de la especialización técnica y pedagógica de los aspirantes en la disciplina a la que concursan u opositan.
  4. A las anteriores consideraciones legales hay que añadir que el concepto de “asignatura afín” es acientífico y contrario a la naturaleza de la profesión docente. Tampoco queda definido, con carácter administrativo ni con carácter científico, cuáles se consideran “asignaturas afines” de otras.
  5. En el caso de Andalucía, la pretendida «obligación» de impartir asignaturas afines distintas a las de la propia especialidad se basa en el artículo 7 (cuya parte coactiva ha sido anulada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) de la Orden de 4 de septiembre de 1987, por la que se regula la jornada semanal de los funcionarios públicos docentes (BOJA nº 77, 11 de septiembre de 1987), de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Se intentó por medio de esta Orden obligar al ejercicio de la enseñanza de materias distintas a la de la propia especialidad de cada profesor, en contra de la Sentencia de 20 de febrero de 1959 de la Sala 5ª del Tribunal Supremo, la Sentencia de 26 de enero de 1960 de la misma Sala 5ª del Tribunal Supremo y de la Sentencia de la Audiencia Nacional de 21 de abril de 1982. Sucesivas sentencias de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de Sevilla del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (19 de marzo de 1990, en el recurso 1858/88; 23 de abril de 1990, en los recursos 1582/88 y 2175/88) anularon “el último apartado del punto 7 de la Orden, reconociendo el derecho del recurrente a no sufrir reducción en sus retribuciones, cuando la disminución en su horario no sea imputable al mismo, y a no ser obligado en los términos del apartado 7 de la Orden”.
  6. Y, por último, obligar a los profesores a impartir asignaturas afines es obligarlos también a incumplir el Real Decreto 1834/2008.

Como reflexión final, lucho por la calidad de la Enseñanza, porque los alumnos puedan recibir la formación que ellos mismos elijan y porque los profesores no se vean obligados nunca a dar clase de una asignatura para la que no aprobaron una oposición.

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Oposiciones de Latín en Secundaria y nuevas tecnologías

Quien haya leído y descargado los documentos de las entradas anteriores habrá observado que sólo en uno de los distintos temarios (1974, 1991, 1993 y 2011) hay una mención expresa a la utilización de nuevas tecnologías en Filología Clásica. Es en el temario de 2011 (que no llegó a entrar en vigor) donde se despacha con un tema la utilización de las nuevas tecnologías. El enunciado del tema dice así:

4. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación en filología clásica. Edición y escritura electrónica de textos clásicos. Uso de las principales colecciones de textos electrónicos. Aprovechamiento científico y didáctico de Internet.

4.1. Fundamentos de las llamadas «TIC» en su aplicación a la Filología clásica.
4.2. Edición y escritura electrónica de textos clásicos.
4.3. Uso de las principales colecciones de textos electrónicos.
4.4. Repertorios electrónicos sobre la Antigüedad Clásica.
4.5. Aprovechamiento científico y didáctico de Internet.

Pero, curiosamente, entre los criterios para la calificación y evaluación de la Comunidad de Madrid se dice expresamente lo siguiente:

PARTE B. Preparación y exposición oral, de una unidad didáctica ante el tribunal.

1. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

  • La exposición habrá de ser científicamente correcta, metodológicamente coherente y didácticamente atractiva.

2. MATERIAL PERMITIDO

  • Se permitirá que el candidato lleve un guión de una cara que entregará al tribunal al final de la exposición.
  • Podrá elaborar eventualmente un dosier para que el tribunal pueda seguir su exposición.
  • Igualmente podrá llevar objetos destinados a la docencia directa con alumnos.
  • No se permitirá ningún apoyo de tipo audiovisual o en soporte informático.

Y es que no cuadra muy bien que no se permita la utilización de ningún material de tipo audiovisual o en soporte informático con el hecho de que se pretenda que la exposición sea “didácticamente atractiva“, ¿no?

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Oposiciones de Latín en Secundaria (3ª parte)

Pero (lo siento mucho) me gusta ayudar, compartir conocimiento y facilitar las cosas a quien quiere dedicarse a una profesión tan ingrata como ésta. Por eso, he pensado que sería buena idea ir dejando aquí los temas (de los distintos temarios) de oposiciones de Latín por si a alguien puede servirle de ayuda para preparar estas oposiciones.

Del temario de cátedra de 1974 he pasado a limpio, además de los dos temas anteriores, los temas 100 (El periodo clásico de la lengua latina: Estabilización ortográfica, prosódica y morfológica. – Tendencias analogistas. – Enriquecimiento del vocabulario: Papel de Cicerón. – El purismo sintáctico. – La helenización en la poesía neotérica y augústea) y 110 (Literatura epistolar. – Prosa: De Cicerón a Plinio el Joven. -Verso: Horacio y las «Heroidas»), y del temario de Latín de 1993 los temas 4 (Nociones generales sobre métrica griega. Prosodia y métrica latina. Pies y versos más usados) y 49 (Rasgos generales de la religión en Roma. El culto imperial. Huellas en la cultura occidental), de los que he encontrado en la red.

Seguiré publicando aquí los temas que vaya encontrando en internet de los diferentes temarios. Si alguien quiere colaborar, no tiene más que enviarme los temas y los iré colgando en este blog junto con su atribución.

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Oposiciones de Latín en Secundaria (2ª parte)

Ahora toca recordar: en junio de 1989 me presenté a las oposiciones de Agregados de Bachillerato en Andalucía. Había terminado la carrera en julio de 1988 y llevaba casi un año dedicado a la tesis doctoral. La verdad es que no tenía la intención de presentarme a las oposiciones porque había solicitado las becas de investigación del Ministerio y de la Junta de Andalucía y pensaba que podría quedarme en la Universidad de Cádiz como becario.

Pero una llamada de teléfono una tarde cambió mi idea: Juan Cienfuegos, que era catedrático de instituto en Jerez y había estado dando clases en el instituto donde estudié, me llamó para preguntarme si tenía el comentario de Norden al libro VI de la Eneida: le contesté que sí, que lo tenía fotocopiado, y fui a llevárselo a su casa. Cuando estaba allí, me preguntó si iba a presentarme ese año a las oposiciones: le dije que no tenía intención y que, además, no tenía ni el temario. Él me dijo que tenía el temario de oposiciones a cátedra que habían elaborado un grupo de compañeros de carrera de Sevilla, y se lo pedí para echarle un vistazo y fotocopiar los temas.

Y así me presenté a las oposiciones, en junio, en Sevilla, con un calor que derretía hasta las piedras, en un instituto de calle Arroyo con 300 opositores más. El primer día, después de la presentación, eran los exámenes de traducción: un examen sin diccionario y cuatro con diccionario. Al día siguiente, el tema: cayó el tema 23: Declinación de los temas en consonante y en -i.

Después de unos días, las notas: creo que aprobamos 27 (para 23 plazas. Entonces no lo sabíamos, porque dependía del número de opositores en cada tribunal, y no sabíamos cuántos se habían presentado en el tribunal de Granada). Y la lista de convocados a la “encerrona”.

El día antes de la “encerrona” no dormí: primero, porque no tenía despertador y tuve que ir corriendo a comprar uno y no me fiaba; y segundo, porque el piso que me habían dejado en Sevilla, en la Avenida de la Cruz del Campo, no estaba lejos, pero no podía llegar cargado de libros como iba hasta el instituto. Para colmo de males, me habían convocado a las 6 de la mañana, porque tenía que exponer el tema a las 9. Me cayeron 3 temas: 47. Ablativo instrumental: De medio, de causa, de modo. Ablativo locativo, 86. Escritores de asunto profano en época cristiana: Ausonio, Claudiano, Amiano Marcelino, Símaco, y 97. Máxima expansión del poderío romano. La decadencia: Sus factores y etapas. Como había estudiado con el temario de cátedra, elegí el tema 86, que estaba dividido en dos temas en el temario de cátedra. Los dejo aquí como recuerdo de aquella oposición:

 

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Oposiciones de Latín en Secundaria

Cualquiera tiempo pasado fue… anterior

En junio de 2018 las oposiciones a profesor de Enseñanza Secundaria fueron un motivo frecuente de noticias tanto sobre las calificaciones de los aspirantes como sobre los criterios de calificación de las mismas. Hubo quejas muy frecuentes sobre las notas que se habían alcanzado en las oposiciones en varias comunidades autónomas, especialmente en Madrid, Murcia, Castilla-La Mancha,… Pero ya había ocurrido en años anteriores y este mismo año 2018 en Andalucía.

Por curiosidad y para hacer un poco de historia de estas oposiciones decidí investigar un poco tomando el ejemplo del Latín (podría haberlo hecho también con el Griego, que pasa su peor momento en la Enseñanza Secundaria, amenazado con la desaparición en muchos centros) para observar cómo habían cambiado las oposiciones a lo largo de los años.

Sin embargo, esto no son unas conclusiones, son tan sólo una historia de las oposiciones a profesor de instituto desde la época preconstitucional hasta nuestros días. Que cada cual obtenga sus propias conclusiones.

Época preconstitucional

En la época preconstitucional, después de la guerra civil, durante el régimen franquista, las oposiciones a cátedra, adjuntía y agregaduría, tanto de Universidad como de Instituto Nacional de Enseñanza Media, tenían una serie de características comunes y estaban reguladas por unos Decretos de 4 y 25 de septiembre de 1931. Continuaron celebrándose con estas características hasta mediados de los años 60. Sin embargo, la Ley de Ordenación de la Universidad española de 1943, la Ley de Ordenación de la Enseñanza Media de 1953 y la Ley General de Educación de 1970 (con modificaciones posteriores en 1975) regulaban tanto la designación de los tribunales como su composición, así como las condiciones que debían reunir los candidatos para participar en estas oposiciones. Puede verse esta información en el siguiente enlace, referido a Geografía e Historia.

Algunos ejemplos y datos de oposiciones de Latín durante este periodo

Gracias a que existe desde los años 50 la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC) y a que desde dicha fecha se ha publicado la revista Estudios Clásicos, contamos con una historia y datos de las oposiciones que se celebraron en los años 50 y 60. Aquí ofrecemos algunos datos de las oposiciones a cátedra de instituto de 1951 y 1961.

Estudios Clásicos n.º 3, junio de 1951, p. 178

OPOSICIONES A CÁTEDRAS DE LENGUA LATINA DE INSTITUTOS

Comenzaron el 18-1-1951. Componían el Tribunal los Sres. Marín Peña (presidente), Alemany, Álvarez Delgado, Magariños y Hernández Vista (vocales).

Los autores y pasajes que fueron objeto de los ejercicios prácticos (dentro de las normas generales, invariables para las oposiciones de Latín, que pueden verse en nuestras pág. 117–8), son los siguientes:

  • 1.º (1.ª parte): Cicerón, Pro Sulla, 62–8.
  • 1.º (2.ª parte) : Virgilio, Geórg., II, 127–94
  • 2.º (1.ª parte) : Salustio, Guerra de Yug., 61–63.
  • 2.º (2.ª parte) : Horacio, Odas, I 17, II 9 y IV 7.
  • 3.º: Salustio, Historias, Discurso de Marcio Filipo, 6 y sgs.
  • 4.º : Tácito, Agricola, 39–42.
  • 5.º : Plauto, Bacchides, 799–849.
  • 6.º: Petronio, Satiricon, 65, 68, 70.
  • 7.º: P. Mariana, Historia de España cap. XIV.

Se presentaron 37 opositores ; llegaron al final de la oposición 12 de entre ellos. Obtuvieron plaza, por este orden, los Sres. Castresana (Salamanca, masc.), García Calvo (Castellón). Segura (Logroño), Sra. Rodríguez Seijas (Ceuta), Martínez Tobaruela (Málaga, masc.) y Martín Cigala (Vitoria). Las oposiciones terminaron el 3.111-1951. Los nuevos catedráticos fueron nombrados el 7-IV-1951 (B . O. del 17).

Estudios Clásicos n.º 34, noviembre de 1961, pp. 330–331

OPOSICIONES A CATEDRAS DE LENGUA LATINA DE INSTITUTOS

Por renuncia del Sr. Bosch, el Tribunal (cf. pág. 187) se compuso de los Sres. Blanco García, presidente, y Mariner, Báncora, Florit y Martínez Ugartemendia, vocales. Los ejercicios empezaron el 22-V-1961.

El práctico se dividió en seis partes:

  • 1.ª Traducción, sin diccionario y sin comentario, de Ovidio, Fastos IV 41–100 (hora y media como máximo).
  • 2.ª Traducción, con diccionario y comentario sintáctico e histórico, de Livio XXXVI 8 (dos horas y media).
  • 3.ª Traducción, con diccionario y comentario métrico y literario, de Virgilio, En. III 163–183 (dos horas).
  • 4.ª Traducción, con diccionario y comentario lingüístico, de Terencio, Hécira 623–638 (dos horas y media).
  • 5.ª Traducción, con diccionario y comentario lingüístico, de la 14 de las Fórmulas Bituricenses (una hora y tres cuartos).
  • 6.ª Versión al latín, con diccionario, de Fr. Luis de Granada, Símbolo de la fe I 37, 11 (una hora).

En el primer ejercicio teórico tocaron en suerte los temas 19 (F y H en latín. Estudio de S y Z) y 90 (La música y la danza. Espectáculos públicos).

Se presentaron 36 opositores, de los cuales uno no verificó la primera parte del práctico, dos no acudieron a su lectura, uno no realizó la tercera y otro la sexta. Pasaron al siguiente ejercicio 17 por unanimidad y seis por mayoría, dos de los cuales no lo realizaron; otro opositor no verificó el tercero. Después de éste prosiguieron 19, de los que uno no acudió a realizar el cuarto.

Un cambio importante en los temarios y la organización de las oposiciones

Sin embargo, a mediados de los años 60 se produjo un cambio importante en la organización de las oposiciones: hasta ese momento había estado en vigor un Decreto de la época de la República que permitía a los tribunales proponer el temario de cada una de las oposiciones. Nos informaba de ello Manuel Fernández-Galiano (Manuel Fernández-Galiano, “Sobre las oposiciones a cátedras de instituto de lengua griega”, en Estudios Clásicos 43). Resulta muy curioso que muchas de las afirmaciones que se hacían en noviembre de 1964 tengan todavía hoy mucho vigor:

Sobre las oposiciones (p. 274)

Es el eterno problema tantas veces planteado y jamás llegado a solución total. ¿Resulta realmente imprescindible la persistencia en España del sistema de las oposiciones como característica casi única en el mundo? Y en caso de respuesta afirmativa, ¿por qué se entiende que debe quedamos reservada una tal singularidad?

Nada menos nuevo que estas preguntas. Todos hemos oído o leído centenares de encendidas protestas y diatribas contra el sistema y sus particularidades. Nuestros mejores ingenios -recuérdese, sin ir más lejos, al llorado Marañón- han visto en tal modo de elegir profesionales una de las más señaladas causas del atraso de España. Se ha dicho de las oposiciones que son un escándalo, una corruptela, “otra bárbara fiesta nacional”; se han recordado, en parangón con ellas, las sangrientas riñas de gallos o los juegos crueles del anfiteatro; se han escrito lastimeras páginas sobre la triste estampa del opositor derrotado, víctima de mil injusticias y sometido a estrecheces y desengaños infinitos; se ha visto, en la laboriosa ascensión de un funcionario español hacia la cumbre burocrática, el único paralelo occidental de la interminable carrera del mandarinato.

El opositor y la oposición (p. 276)

Queda, sin embargo, un argumento tal vez de peso, el que pudiéramos llamar humanitario. Los enemigos de las oposiciones insisten mucho en las dificultades que plantea la concentración total de esfuerzos y riesgos en un solo avatar temporal. El opositor, si no posee una fibra moral y corporal extraordinaria, acude al trance con los nervios rotos, la salud perdida, el estómago deshecho. Se juega al cara y cruz de una moneda su porvenir, su bienestar económico, la posibilidad de un matrimonio próximo, tal vez el pan de sus hijos. En esas condiciones, no puede esperarse que rinda el máximo. Interviene también el elemento aleatorio, ese aleteo impalpable de la suerte o la desgracia que tanto pesa en la vida de los hombres. ¿No sería mejor, sostienen muchos, un sistema menos violentamente tenso, una manera de elegir más suave y pausada?

Sobre los tribunales (pp. 278–279)

El sistema actual, por lo que toca a los tres catedráticos de Instituto que forman parte reglamentariamente del Tribunal, establece unos turnos automáticos, lo cual es muy ventajoso, pues evita la tediosa aparición de las mismas personas mientras a otras se las olvida inmerecidamente; pero sin entrar en pormenores ahora, pues la cuestión es aburrida y complicada, sugeriremos que, al parecer, el automatismo actual podría ser mejorado. Todavía hay nombres que se repiten con exceso. Ello es bueno en cuanto a dotar a los Tribunales de jueces experimentados, pero es malo porque impide a jóvenes animosos y competentes adquirir ellos también el hábito de juzgar.

Efectivamente, es de cajón que el juzgador entienda a fondo la materia juzgada, cosa que no siempre ocurre; y no parece que sea perfecta la fórmula del “competente” ajeno a la docencia que tanto se ha dado, especialmente en nuestras materias.

Frente a un intento de aconsejar la constitución de Tribunales con una totalidad a rajatabla de catedráticos de Instituto, éramos varios los que opinábamos que la Universidad, formadora de licenciados, tiene su palabra que decir ante la provisión de Cátedras; y frente al automatismo indiscriminado que debería extenderse, según algunos, también al Presidente, se estimaba que la de éste es misión delicada y compleja que puede no hallarse al alcance de cualquiera. Aunar voluntades, marcar tónicas generales, limar estridencias, salvaguardar la pureza y corrección de las actuaciones, no son cosa tan fácil. Pongámonos a imaginarnos a Fulano o Mengano en una presidencia de Tribunal. ¿A que no nos quedamos tranquilos?

Sobre la fecha de las oposiciones (p. 280)

Son tantos los males que esto evitaría -sentimiento de inseguridad en la vida privada de los opositores, ignorantes siempre de cuándo vendrá lo que venga; desorden en las preparaciones científicas, que deben plantearse en función de un plazo y con arreglo a un plan; caos en los Centros de que se ausentan en plena época lectiva jueces y aspirantes-, que no se concibe cómo no han llegado ya antes a una decisión clara al respecto.

Sobre los temarios (pp. 282–283)

las oposiciones actuales (punto 6) adolecen en ocasiones de exceso de memorismo y de cierta arbitraria elaboración de los programas, que puede plantear una desconexión entre la exigencia y el contenido científico de la futura función.

Ahora bien, a lo largo de toda la discusión, que, repetimos, fue muy movida, no dejó nunca de planear sobre los circunstantes el fantasma de las supuestas “contestaciones” impresas que rutinizarían y banalizarían el temario ahondando precisamente en el memorismo que se trata de mitigar o eliminar. Esto es lo que fue causa de que en el citado punto 6 se continuara: sin desconocer que para enseñar a un cierto nivel es indispensable poseer conocimientos de un nivel muy superior.

La “encerrona” (pp. 284–285)

Según el articulo 24 del Decreto, “el tercer ejercicio consistirá en la contestación oral de un tema elegido por el opositor, de entre tres sacados a la suerte, durante el tiempo máximo de una hora, después de permanecer incomunicado durante el tiempo que el Tribunal determine, no excediendo de seis horas, en que podrá consultar cuantos libros y apuntes estime necesarios para el desarrollo del tema”. Se trata de la vulgarmente denominada “encerrona”.

En el fondo, no parece sino que, aterrorizados y desorientados, desean terminar en seguida con el trance amargo. Tienen la bibliografía —y otra cuestión, demasiado extensa para tratada aquí, es la de si realmente dominan los idiomas necesarios para servirse de ella—, pero lo que sí está claro es que carecen, con excepciones notorias y aun brillantes, del don de elegir y sintetizar; y así, la sucesiva “performance” suele ser balbuciente y penosa. Hay quien, agarrado al extenso guión como a tabla salvadora, se ve negro para estirar su tema hasta veinte cortos minutos de los cuarenta y cinco en que normalmente debería actuar. El hecho de que este ejercicio se efectúe cuando la oposición suele estar prácticamente resuelta no excusa tales deficiencias. La verdad es que no puede uno dejar de preguntarse cómo van a ser las futuras clases, las futuras conferencias, las futuras lecciones solemnes inaugurales de estas gentes tan mal preparadas para la oratoria pública. ¿Tendrá la culpa de ello nuestro mundo de hoy, en que no hay discusión política, ni disertaciones académicas, ni apenas exámenes orales, ni tertulias de café, y en que la radio y la televisión acaparan en las casas el papel de interlocutor principal? Es probable que sí.

La cuestión pedagógica (p. 285)

El cuarto y quinto ejercicio actuales (artículos 25 y 26 del Reglamento) han caído en el descrédito. La memoria pedagógica, que ciertos opositores reelaboran de segunda o tercera mano, es leída entre la indiferencia general […]; y la exposición oral de la lección del programa del opositor tampoco viene resultando muy ilustrativa para el Tribunal. En teoría, debería reproducirse exactamente ante los jueces una lección de las que dará el aspirante caso de ser elegido.

Lectura pública de los ejercicios (p. 287)

La ponencia, en su punto 9, terminó por acoger el criterio tradicional (artículo 22 del Reglamento) sobre lectura pública de todos los ejercicios escritos ante la totalidad del Tribunal. Se había oído alguna tímida voz que proponía que la tal lectura pudiera verificarse ante uno solo de los jueces, ya que, en teoría, con el acto en cuestión no se trata de ilustrar a los juzgadores, que tienen obligación estricta de leerse despacio y a solas cada ejercicio, sino a los coopositores y al público en general; pero, en definitiva, esta idea no prosperó.

Ejercicio teórico (p. 290)

Se proponía también que, en el ejercicio teórico, uno de los temas debiera forzosamente corresponder a la parte lingüística del cuestionario y otro a la no lingüística.

Ejercicio práctico (p. 290)

También se aprovechó la ocasión para sugerir una mayor fijeza en el número, orden y carácter de los ejercicios prácticos, que serían en lo sucesivo siete, el primero sin diccionario y los seis restantes con él, de un texto en prosa sin especial dificultad lexicográfica; de un autor dialectal importante con comentario fonético y morfológico; de un prosista, preferentemente Platón, Tucídides o Isócrates, con comentario sintáctico; de un prosista o poeta con comentario estilístico; de un poeta, preferentemente lírico, trágico o cómico, con comentario métrico; de un filósofo con comentario filosófico; y de un texto adecuado con comentario histórico, de instituciones, realia, etc. El ejercicio práctico sería necesariamente el primero y cada una de sus partes sería eliminatoria incluso por simple mayoría.

Oposiciones de Latín y Griego de 1964

Después del informe en el que intervino Fernández-Galiano se aprobó un temario con el que se celebraron las oposiciones de Latín y Griego en 1964. Éste fue el resumen de dichas oposiciones:

Oposición a Cátedra Latín (20 de noviembre de 1964)

La prueba práctica se dividió en cinco partes:

  • 1ª. Retroversión de un párrafo de la Historia de España dirigida por Menéndez Pidal, vol. II, pág. 65 (una hora).
  • 2ª. Traducción sin diccionario de Ovidio, Metam. IV 1–41 (una hora).
  • 3ª. Traducción, con diccionario y comentario sintáctico e histórico, de Tito Livio XLV 1–7 (dos horas y tres cuartos).
  • 4ª. Traducción, con diccionario y comentario métrico y literario, de Estacio, Silu. I, 2,vv. 147–160 (dos horas).
  • 5.ª Traducción, con diccionario y comentario lingüístico, de S. Gregorio de Tours, Hist. Franc. VII 47 (dos horas y media).

En el primer ejercicio teórico fueron desarrollados los temas 57 (Funciones de las conjunciones “quia, quoniam, quo; cum, dum, donec, quoad; antequam, priusquam, simul, postquam”: modos de cada una según sus valores. Los modos en la expresión de acciones repetidas) y 77 (Etapas del cultivo de la sátira hasta Lucilio. El epigrama en la literatura latina arcaica. Los “elogia” funerarios) del cuestionario.

Oposición a Cátedra Griego (15 de octubre de 1964)

La prueba práctica se dividió en cuatro partes:

  • 1ª. Traducción, sin diccionario ni comentario, de Isócrates IV 100–105 (dos horas).
  • 2ª. Traducción, con diccionario y comentario métrico, estilístico y literario, de Sóf., Traq. 912–961 (cuatro horas).
  • 3ª. Traducción, con diccionario y comentario métrico y lingüístico, de τ 106–137 (cuatro horas).
  • 4ª. Traducción, con diccionario y comentario sintáctico y estilística, de Tucíd. IV 11,4–13,1 (tres horas).

En el primer ejercicio teórico tocaron en suerte los temas 21 y 82 (21. Algunos fenómenos de fonética griega: alargamiento, abreviación, prótesis, anaptixis, disimilación, asimilación, aféresis, síncopa, apócope, hiféresis, metátesis de vocales y 82. Homero y la historia).

Temarios de Cátedra y Agregados de 1974

En 1974 se publicaron en BOE los temarios para las oposiciones que estuvieron vigentes hasta 1990. Nos informaba de ello la revista Estudios Clásicos n.º 72, Información profesional, p. 295

El Boletín Oficial del Estado de fecha 4 de marzo de 1974 publica un Decreto (núm. 559, fecha 7 de febrero de 1974) en el que se dispone que cada año se convocarán oposiciones libres para los Cuerpos de Catedráticos Numerarios y Profesores Agregados de Institutos de Enseñanza Media. Dichas convocatorias se publicarán en el mes de enero de cada año y en ellas se establecerá el número de plazas de cada disciplina que hayan de ser cubiertas en el año. Como regla general, será el veinte por ciento de las vacantes existentes en enero de 1974.

El mismo Decreto (art. 4.0) dispone que: «…las oposiciones se ajustarán en lo posible a los cuestionarios para los dos primeros ejercicios de oposiciones a cátedras y agregaciones de Institutos de Enseñanza Media que se publican en el anexo».

En dicho anexo se incluyen los nuevos cuestionarios para las oposiciones a cátedra de Lengua y Literatura latinas y Lengua y Literatura griegas y los correspondientes a las plazas de profesores agregados de las mismas denominaciones.

Temarios de Profesores de Enseñanza Secundaria (1991, 1993, 2011,…)

En 1991, con la entrada en vigor de la LOGSE, se aprobaron los nuevos temarios para el cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria, que posteriormente fueron modificados en septiembre de 1993 y en noviembre de 2011. Sin embargo, este último temario, con el cambio de gobierno, fue derogado por el Ministerio de Educación el 7 de febrero de 2012, con lo que no llegó a entrar en vigor. Actualmente, por tanto, los temarios vigentes son los publicados en 1993. Se espera sin embargo, que estos temarios sean modificados en 2020.

Análisis de temarios y de la fase de concurso-oposición

Un poco más difícil es hacer el análisis de los temarios, que tradicionalmente se ha dividido en tres bloques (Lengua, Literatura, y Cultura Clásica) que no son completamente estancos. Y, sobre todo, realizar un análisis del concurso-oposición, ya que depende de cada comunidad autónoma y no hay criterios fijos para la fase de concurso como veremos en el siguiente apartado.

Análisis temarios Latín

Temario 1974 Cátedra

Temario 1974 Agregados

Temario 1991 Secundaria

Temario 1993 Secundaria

Temario 2011

Número de temas

143

100

85

68

75

Temas de gramática

90

64

45

33

45

Temas de literatura

32

24

231

15

16

Temas de cultura

21

12

172

20

14

Análisis estructura examen

Temario 1974 Cátedra

Temario 1974 Agregados

Temario 1991 Secundaria

Temario 1993 Secundaria

Temario 2011 Secundaria

Primera parte (número de exámenes de traducción)

5 (5)

5 (5)

Depende de cada Comunidad Autónoma

No entró en vigor

Segunda parte (número de temas para desarrollar uno)

3 (“encerrona”

3 (“encerrona”)

Criterios de evaluación

Generalmente la oposición se divide en varias partes en todas las comunidades autónomas. La primera prueba, que consta de dos partes, contiene una parte práctica (la de traducción) y una parte teórica (el desarrollo de un tema del temario de entre varios elegidos al azar: aquí el número varía según las comunidades, pero suelen ser cinco). La segunda prueba consiste en la presentación de una programación didáctica de la asignatura y en la preparación y exposición de una unidad didáctica elegida al azar, y también aquí el número varía según las comunidades autónomas, aunque suelen ser tres.

A modo de ejemplo, dejo aquí la estructura de la prueba y los criterios de evaluación de la misma en tres Comunidades, Andalucía (sólo parcialmente publicado en el BOJA), Castilla y La Mancha, y Madrid. Suelen publicarse como criterios de actuación y calificación de la fase de concurso-oposición.

Andalucía

Orden de 5 de abril de 2018 (BOJA nº 71, 13 de abril de 2018)

Especialidad: Latín (003)

Realización de tres ejercicios de entre seis propuestos:

  • Traducción de un texto en prosa o verso sin diccionario.

  • Traducción de un texto en prosa sin diccionario con comentario sintáctico-estilístico o histórico-cultural, según las características del/de la autor/autora.

  • Traducción de un texto en verso sin diccionario con comentario métrico-estilístico.

Comentario: En Andalucía en la primera prueba hay que realizar tres exámenes de traducción sin diccionario de entre seis propuestos. En cuanto al tema hay que realizar uno de entre cinco propuestos.

Castilla y La Mancha

Criterios de actuación y calificación

Procedimiento selectivo para ingreso en el cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria. Resolución de 7 de marzo de 2018 (DOCM. N.º 52 DE 14 de marzo).

Tiempo y materiales para la realización de cada prueba

En aquellas pruebas escritas en las que no se requiera la exposición oral por el candidato o lectura ante el Tribunal, deberá garantizarse el anonimato, mediante el sistema de plicas (Primera Prueba de fase oposición de Latín ).

PRIMERA PRUEBA

  • Se trata de una prueba eliminatoria en la que para pasar a la siguiente prueba se ha de obtener al menos un cinco (5 puntos).

  • Consta de dos partes, A (prueba práctica) y B (desarrollo de un tema).

  • Se califica de 0 a 10, la calificación de cada una de las partes ha de ser de al menos 2,5 puntos.

  • Calificación global : (0,5 x NOTA A) + (0,5x NOTA B)

Parte A (2 horas):

  • Prueba práctica que permita comprobar que los candidatos poseen la formación científica y el dominio de las habilidades técnicas correspondientes a la especialidad a la que se opte.

  • En latín, el anexo III, especifica que el opositor hará “traducción y comentario de dos textos a elegir entre cuatro”. Este tribunal ha decidido que los textos propuestos sean de autores de época clásica, dos autores de prosa y dos de poesía. La duración de la prueba será de un máximo de dos horas.

Parte B (2 horas):

  • Desarrollo por escrito de un tema elegido por el aspirante del temario de la especialidad de entre cinco extraídos al azar.

SEGUNDA PRUEBA

A) Presentación de una programación didáctica

  • Será entregada por los aspirantes que superen la Primera Prueba de la fase de oposición al Tribunal al que están asignados el mismo día en que sean citados para su defensa por dicho Tribunal.

  • Extensión máxima 60 folios en DIN-A4 por una cara en ARIAL 12 sin comprimir a espacio sencillo. Incluirá una portada (no incluida en los 60 folios) en la que se especificarán los datos de identificación del aspirante, proceso selectivo y la especialidad.

  • Al menos 12 unidades.

  • Será defendida oralmente (30 minutos máximo ).

  • Curricula: los vigentes en CLM para el curso 2017/18.

  • Calificación: Se puntúa globalmente de 0 a 10 puntos. Para superar esta segunda prueba se ha de tener una nota mayor o igual a 5.

B) Preparación y exposición de una unidad didáctica elegida entre tres extraídas al azar, bien de la programación presentada o bien del temario oficial de la especialidad.

El aspirante dispondrá de una hora para la preparación de la unidad (podrá disponer del material que considere oportuno); y de una hora para la defensa de la programación y exposición de la unidad (se comenzará por la programación, máximo 30 min, y a continuación, con la unidad, máximo 30 minutos). Se podrán hacer preguntas aclaratorias por parte de los miembros del Tribunal.

ASPECTOS GENERALES SOBRE LAS DISTINTAS PRUEBAS

  • Una vez que hayan comenzado las pruebas escritas, ningún opositor podrá abandonar el aula hasta pasados 30 minutos del comienzo de las mismas.

  • Sólo se podrá escribir con tinta azul o negra. Y, a fin de garantizar el anonimato, los ejercicios no deberán llevar ningún nombre, firma o marca que los pueda identificar.

  • Se podrán emplear diccionarios editados.

  • Igualmente, se velará por que los opositores no tengan a su alcance ningún tipo de ayuda ilegal, ni medios electrónicos para conseguirla.

  • No se permite el uso de corrector (se tacha entre paréntesis y con una sola línea).

  • No se permiten marcas ni señales de ningún tipo.

  • El número de página: al pie de página, en el centro y con solo el número (ni círculos ni rayas).

  • El aspirante no podrá disponer de ningún medio con tecnología inalámbrica por wifi, bluetooth, incluido relojes con tecnología smartwatch, ordenadores portátiles, tabletas, o similares,… etc.

  • El guión, que ocupará una cara, se realizará en papel sellado o firmado, proporcionado por el Tribunal. Se entregará al Tribunal al acabar el aspirante la exposición.

  • A cada aspirante se le entregará un sobre que contendrá los cuatro ejercicios prácticos, así como diez folios para su realización. En caso de que se necesiten más folios se pedirán a los miembros del Tribunal. Así mismo, dicho sobre incluirá una funda de plástico transparente, tamaño A4 vertical con apertura superior, para que los aspirantes que lleven teléfono móvil, reloj con tecnología smartwatch o similar, los introduzcan apagados en dicha funda, dejándolos visibles encima de la mesa en todo momento.

  • En las pruebas escritas, y en los sobres que se utilizarán para el sistema de “plicas”, no puede aparecer ningún nombre, señal o marca que pueda identificar al opositor. En caso contrario, la prueba se calificará con un cero (“0”). Finalizados los ejercicios, el opositor deberá introducir los folios escritos en un sobre grande, junto con el sobre más pequeño, dentro del cual habrá depositado rellena una hoja que le facilitará el tribunal, debiendo cerrar dicho sobre, antes de introducirlo en el sobre de tamaño mayor. En dicha hoja pondrá sus datos personales, DNI y firma. El opositor deberá cerciorarse de entregar todos los sobres que se le den cerrados. En la solapa del mayor firmará un miembro del tribunal para garantizar la limpieza del proceso.

Los sobres no deben llevar ningún tipo de marca, el día de la apertura de plicas, que es un acto público, y que se anunciará en los tablones del Instituto y por el procedimiento informático habitual.

  • Uso adecuado de las normas ortográficas.

PRIMERA PRUEBA. Prueba de conocimientos.

La Primera Prueba o Prueba Práctica de Conocimientos tendrá por objeto comprobar que los aspirantes poseen la formación científica y el dominio de las habilidades técnicas correspondientes a la docencia del latín. Consta de dos partes.

La Parte A o Prueba Práctica consistirá en la “traducción y comentario de dos textos a elegir entre cuatro”, a tenor de lo dispuesto en el Anexo III de la Resolución de 07/03/2018, de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes. Los textos de latín clásico serán traducidos con diccionario, se propondrán dos traducciones de textos en prosa clásica, que incluirán comentario morfo-sintáctico, histórico-cultural y de “realia”. Los textos en prosa, según acuerdo de este Tribunal, saldrán de los autores Cicerón, Salustio, Tito Livio y Tácito.

Los dos textos de poesía que se propondrán se extraerán de los autores Virgilio, Ovidio y Horacio, con comentario fonético, métrico- estilístico y de “realia”.

Los ejercicios de traducción en prosa tendrán una extensión de aproximadamente 200 palabras -o circa 40 versos en los textos poéticos-. En los ejercicios, los comentarios se vincularán específicamente al texto. Se valorará este con un máximo del 30% de la nota.

En la traducción se valorará la adecuación del texto castellano al original latino, atendiendo especialmente a:

  • Correspondencia de las respectivas estructuras sintácticas o adopción apropiada de giros sustitutivos.

  • Adecuación al sentido original.

  • Comprensión del conjunto.

  • Uso propio de un castellano claro y elegante.

  • No hacer ningún tipo de comentario o dejarlo a medias restará necesariamente en proporción.

  • Se penalizarán como errores leves los calcos semánticos y sintácticos.

  • Se considerarán errores graves de traducción los falsos sentidos y las imprecisiones léxicas.

  • Serán considerados errores muy graves los contrasentidos, las sobretraducciones o paráfrasis y, muy especialmente, las omisiones, de tal manera que se irá descontando proporcionalmente a la parte del texto que no se haya podido traducir.

La Parte B o Desarrollo por escrito de un tema se atendrá a lo establecido en la convocatoria. Se valorará positivamente:

  • La correcta organización del tema.

  • Que se ajuste a los epígrafes del tema, profundizando y adecuando los contenidos a dichos epígrafes.

  • Originalidad y creación personal del mismo.

  • La densidad teórica de su contenido y argumentación de los mismos.

  • La exposición clara y bien ejemplificada.

  • El rigor científico y que contenga datos sacados de las fuentes originales latinas.

  • Además el estilo deberá ser fluido y evitar el esquematismo.

  • Capacidad para interrelacionar ideas.

  • Bibliografía: Cita autores, referencias bibliográficas y cronológicas.

  • Se valorarán negativamente: las faltas ortográficas y gramaticales, los errores conceptuales y las divagaciones y redundancias.

SEGUNDA PRUEBA:

A) Presentación de una programación didáctica.

B) Preparación y exposición de una unidad didáctica.

SÓLO LOS OPOSITORES QUE SUPEREN LA PRIMERA PARTE se presentarán a la segunda prueba.

Dichos opositores deberán presentar a la hora de la citación del día que sean convocados, la programación en formato físico (obligatorio) siguiendo las instrucciones de la convocatoria y citadas supra.

Para la exposición de la unidad didáctica, el aspirante podrá disponer de un guión, índice o sumario que ocupe como máximo un folio por una cara, elaborado por el propio aspirante durante el período preparatorio de sesenta minutos mencionado anteriormente. Dicho guión incluirá el nombre del aspirante y firma y será entregado al Tribunal al término de la exposición.

La Segunda Prueba tendrá por objeto comprobar la capacidad comunicadora del aspirante y su dominio de las técnicas necesarias para el ejercicio docente.

Para la valoración de la segunda prueba se tendrá en cuenta:

  • La realización de una correcta fundamentación pedagógica del tema con referencias bibliográficas actualizadas (autores, conceptos, teorías, etc.).

  • El dominio de los conceptos específicos y empleto de un vocabulario técnico correcto.

  • Que la programación integre lo académico con lo didáctico y que los objetivos, contenidos y criterios de calificación sean congruentes.

  • Procedimientos de evaluación.

  • Criterios de recuperación.

  • Temporalización: métodos de trabajo, organización de tiempos, agrupamientos y espacios.

  • Medidas de atención a la diversidad del alumnado.

  • Materiales y recursos didácticos.

  • Actividades complementarias, reflejando el espacio, el tiempo y los recursos que se utilicen.

  • Se velará por que las programaciones sean originales.

  • En la exposición de la unidad didáctica se valorará igualmente la coherencia didáctica y la originalidad.

  • Se permitirá apoyo de un guión, que sirva de ilustración de lo que se dice y no sea precisamente el texto del propio tema que se está explicando.

  • Se valorará que el discurso sea ordenado, claro, coherente y haya fluidez en la exposición.

Comentario: En Castilla-La Mancha en la primera prueba los opositores deben traducir dos textos de entre cuatro propuestos con diccionario. En cuanto al temario deben desarrollar un tema de entre cinco propuestos.

Comunidad de Madrid

Procedimientos selectivos para ingreso y accesos a los Cuerpos de Profesores de Enseñanza Secundaria

Convocatoria 2018

Criterios para la calificación y evaluación de las pruebas selectivas

CUERPO 0590 Profesores de Enseñanza Secundaria

ESPECIALIDAD LATÍN (003)

PRIMERA PRUEBA. Prueba de conocimientos.

PARTE A. (Prueba práctica).

1. CONTENIDO

La Parte A de la Primera Prueba o Prueba práctica consistirá, de acuerdo con lo dispuesto en el ANEXO VII de la Resolución de convocatoria, en tres ejercicios:

  • Texto para traducir sin diccionario (1 hora — 300 palabras aprox.)

  • Texto en PROSA con comentario de realia y sintáctico (1 hora y media — 300 palabras aprox.)

  • Texto en VERSO con comentario métrico, fonético y morfológico (1 hora y media — 40 versos aprox.)

El registro lingüístico esperable será el del ‘latín clásico’, es decir, el de los autores latinos que escribieron desde el s. I a.C. y hasta las primeras décadas del s. II d.C. aproximadamente.

2. CRITERIOS DE EVALUACIÓN Y CALIFICACIÓN

Se aplicarán los siguientes criterios de evaluación y calificación:

  • Las traducciones deberán ser claras y expresadas en un español elegante. Aun respetando los rasgos de estilo de los escritores originales, la traducción debe sonar a español comprensible para un hablante culto.

  • Se penalizarán como errores leves (entre 0,25 y 0,5 puntos de penalización) los calcos semánticos y sintácticos (p. ej., en el orden de palabras).

  • Se considerarán errores graves (entre 1 y 2 puntos de penalización) los falsos sentidos (los ‘falsos amigos’) y las imprecisiones léxicas.

  • Serán considerados errores muy graves (entre 3 y 4 puntos de penalización) los contrasentidos (confundir personas, tiempos, modos verbales; confundir casos; confundir las relaciones de coordinación o subordinación; y cosas parecidas que impidan gravemente la comprensión del texto o la alteren), las sobretraducciones o paráfrasis y, muy especialmente, las omisiones, de tal manera que se irá descontando proporcionalmente a la parte del texto que no se haya podido traducir: cada 30 palabras sin traducir deben descontar automáticamente el 10% de la nota máxima.

  • En los ejercicios que incluyen comentario se valorará este con un máximo del 30% de la nota. Los comentarios se guiarán por las indicaciones incluidas en los propios ejercicios y al menos se habrá de comentar lo que se indique en el propio examen, vinculándolo específicamente con el texto. No hacer ningún tipo de comentario o dejarlo a medias restará necesariamente en proporción.

  • Los criterios ortográficos establecidos con carácter general en este Proceso Selectivo se aplicarán con absoluto rigor. Criterios de penalización por faltas ortográficas: 0,5 puntos por error en grafía y 0,25 por tilde, sin sobrepenalizar las repeticiones; 0,25 juntar palabras indebidamente; 0,25 separar palabras indebidamente; 0,25 incorrecto uso del guion de separación al final del renglón; 0,10 abreviaturas taquigráficas.

3. MATERIAL PERMITIDO

  • En la prueba de traducción sin diccionario obviamente no se podrá utilizar ningún material de apoyo.

  • En los exámenes de traducción con diccionario se permitirá el uso de diccionarios monolingües o bilingües, pero tienen que ser diccionarios editados en papel y no deben contener ni anotaciones ni suplementos dedicados a los aspectos objeto de comentario. No se permitirá ningún material de elaboración propia ni diccionarios electrónicos.

  • Se vigilará muy estrictamente que no se emplea ningún aparato electrónico (móviles, etc.) para el desarrollo de las pruebas.

PARTE B. Desarrollo por escrito de un tema.

1. CRITERIOS DE EVALUACIÓN Y CORRECCIÓN

  • El tema deberá ajustarse a su planteamiento en el temario oficial.

  • En su desarrollo se valorará el rigor científico, la amenidad didáctica y que los datos estén fundados en las fuentes originales.

  • Se valorará especialmente una exposición que contenga citas latinas o que refleje las denominaciones originales de topónimos, antropónimos, objetos y conceptos relacionados con el tema que se está tratando.

  • Deberá incluirse bibliografía.

2. ESTRUCTURA DEL TEMA

  • Se valorará positivamente que se atenga a los epígrafes en que está enunciado en el temario oficial.

  • Se valorará negativamente el desorden expositivo.

  • No se tendrá en cuenta nada ajeno al planteamiento del tema.

3. EXPRESIÓN Y PRESENTACIÓN

  • El estilo ha de ser fluido y evitar el esquematismo.

  • La incorrección idiomática en español —es decir, empleo de extranjerismos, sintaxis anómala, solecismos— será penalizada.

SEGUNDA PRUEBA. Prueba de aptitud pedagógica.

PARTE A. Presentación de una programación didáctica.

1. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

La Programación didáctica ha de atenerse al currículo oficial de la materia elegida. Metodológicamente habrá de ser coherente y eficaz en las condiciones de docencia existentes en la actualidad.

Programación didáctica (requisitos):

  • La programación para un curso escolar deberá contener un mínimo de quince unidades didácticas, cada una de las cuales deberá ir debidamente numerada en un índice.

  • Será presentada en tamaño “DIN-A4”, por una sola cara con letra tipo “Arial” de 12 puntos sin comprimir y a doble espacio.

  • La programación, de carácter personal, tendrá una extensión máxima de 80 folios, incluidos los materiales de apoyo y anexos.

  • La programación didáctica debe cumplir el requisito de elaboración propia.

2. MATERIAL PERMITIDO

  • La Programación didáctica deberá ajustarse a las características pedidas en la convocatoria. No se podrá presentar en formato digital.

PARTE B. Preparación y exposición oral, de una unidad didáctica ante el tribunal.

1. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

  • La exposición habrá de ser científicamente correcta, metodológicamente coherente y didácticamente atractiva.

2. MATERIAL PERMITIDO

  • Se permitirá que el candidato lleve un guión de una cara que entregará al tribunal al final de la exposición.

  • Podrá elaborar eventualmente un dosier para que el tribunal pueda seguir su exposición.

  • Igualmente podrá llevar objetos destinados a la docencia directa con alumnos.

  • No se permitirá ningún apoyo de tipo audiovisual o en soporte informático.

Comentario: En Madrid en la primera prueba los opositores deben realizar tres traducciones (una sin diccionario y dos con diccionario). En cuanto al temario deben desarrollar un tema (no se especifica en los criterios de entre cuántos propuestos).

Comentario final: Lo que está muy claro es que las condiciones y la información inicial a los opositores no es la misma, y que sería deseable que fuese única en todas las Comunidades, así como que el número de exámenes de traducción fuese el mismo en todas las Comunidades y con los mismos materiales. También las condiciones para la realización de los exámenes deberían ser comunes y utilizar, por ejemplo, las instalaciones de las diferentes universidades que cuentan con aularios equipados de aire acondicionado. Y lo digo por experiencia: yo aprobé las oposiciones en el año 1989 en un Instituto de Bachillerato de Sevilla en un mes de julio especialmente caluroso: ni siquiera la Velá de Santa Ana, junto al río, en la calle Betis, aplacaba aquel año el calor de la noche el día que nos convocaron a la petición de plazas. Tanto los opositores como el tribunal agradecerían contar con unos espacios especialmente climatizados en las épocas del año en que se convocan las oposiciones. Por último, no le veo ningún sentido a la realización de una programación didáctica y a la exposición de una unidad didáctica ante el tribunal de opositores que pueden no tener ninguna experiencia directa en las clases y creo que no es más que una “pedagogización” de la educación que sirve de muy poco al opositor y al tribunal.

Actualización: En algunas comunidades (por ejemplo, en Canarias: gracias, Olga, por el comentario;-)) no existe examen de traducción.

1 El tema 21 del temario de 1974 aparece dividido entre los temas 19 y 20.

2 Los temas 76, 79, 83, 84 y 85 no aparecían en el temario anterior de 1974.

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Andalucía – Griego II EBAU Junio 2018

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Andalucía – Latín II EBAU Junio 2018

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Sin Griego (2ª parte) – La LOMCE en los centros de Secundaria

Hoy, 6 de mayo, se ha publicado en el suplemento XL Semanal una carta de una alumna de Tarrasa quejándose por no poder impartir el Griego en 2º de Bachillerato, porque en su centro han decidido dejar de ofertarlo, algo que va en contra de toda la normativa vigente. La dejo aquí como muestra:

Carta XL Semanal 6-5-18

Pero lo peor no es que hayan decidido dejar de ofertarlo, lo peor es que con la última ley de Educación, la LOMCE, se favorece que las asignaturas menos demandadas (para impartirlas debe haber al menos 15 alumnos) desaparezcan de los centros, como ha ocurrido en el mío durante dos cursos ya. Y da igual que haya un profesor dispuesto a dar la asignatura, como es mi caso, o que ese profesor deba completar su horario con asignaturas afines o con la materia de su especialidad en otro centro de la localidad. Y que si eliges la opción de completar horario de tu especialidad en otro centro de la localidad, te digan que no hay horas de tu especialidad y, a continuación, asignen cuatro plazas de tu especialidad en la misma localidad. Y mientras tanto, cobrando un 33 % menos de sueldo en todos los conceptos de la nómina y esperando a que se haga justicia en los tribunales.

Un sindiós.

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